Se trata del rey del infierno, es el emisario de Satanás en el inframundo. Mientras que Satán tiene que ocuparse de millones de cosas fuera del averno, tiene que existir un control férreo y quien se encarga de ello es Baal o Baäl, a veces posee a gente que tiene capacidades psíquicas extraordinarias y trata así de reclutar nuevos vasallos para su ejército infernal que mantiene el orden en el territorio de los demonios.
Los judíos que más tarde se convertirían al cristianismo, pudieron ver como algunos pueblos de Asia menor las gentes adoraban a los "baal" que eran dioses masculinos que concedían paz y serenidad a los pueblos a cambio de sacrificios según cuenta el historiador venezolano José Alfonso Puertas Pereira (gran amigo mío y colaborador ocasional del blog) rápidamente se dieron cuenta de que se trataba de entidades demoníacas que ofrecían pactos en los que siempre salían ganando y además, hostigaban a los gobernantes de los pueblos que le adoraban haciendo que tomaran medidas en contra de sus propios ciudadanos.
Hay quien dice que Baal se ha apoderado de muchos gobiernos contemporáneos y es por ello que actúan de forma incomprensiblemente dañina contra los países en los que tienen influencia.
