viernes, 18 de septiembre de 2009

Compresión extrema

El otro día, quería pasarle a una persona la biblia negra, la película "Triumph des Willens" y un par de documentales que no viene al caso mencionar debido el alto contenido sexual que estos encierran.

Bien, se me planteaba un problema, tenia en mi casa un CD de 800 megas de capacidad de almacenamiento; todo lo mencionado anteriormente no bajaba de los 7 Gygas, esto era un problema difícilmente solventable.

Voy a comentar cómo lo hice, tiene poco que ver con el mundo satánico, pero creo que se puede utilizar con fines relacionados con.
En primer lugar, este programa es capaz de comprimir Gygas en Kbs con espléndida a la par que asombrosa facilidad, dicho programa se llama: "KGB Archiver" lo primero pues, es descargarlo.

Ahora, ya tenemos el programa descargado e instalado, pasamos a la compresión, hacemos click derecho en el archivo a comprimir o bien, entramos en el programa y seleccionamos "compress file" , el primer espacio en blanco tenemos que seleccionar dónde irá a parar el archivo una vez haya sido comprimido, optamos también entre dos extensiones .zip y .kgb recomiendo la última.
Cuando ya esté todo preparado, sólo tenemos que seleccionar el nivel de compresión, a sabiendas de que esto es una proporcionalidad directa, "a más compresión, más tiempo tardará en realizarse con éxito la operación" el tema contraseña, es opcional.

LISTO, ya tendremos nuestro archivo ultra comprimido después del correspondiente tiempo de espera.

viernes, 7 de agosto de 2009

Sueños del manipulador

Vivo en un mundo onírico.
Algo que intento acercar a la realidad.
Tengo mil mascaras, una por camino.
He pasado por tantos caminos...
Ellos viven en su camino, yo vivo en el de todos.
Soy un ángel pasajero, nunca me quede en un lugar.
Cuando me muera, mi cuerpo tendrá muchas marcas.
Cada marca corresponderá a un camino.
Tengo mascaras propias y mascaras ajenas.
Cada mascara tiene detrás una persona completa.
Cada persona tiene unas acciones, una vida programada.
No necesito a nadie, soy tan independiente.
Únicamente necesito a mis mascaras.
Mis mascaras poseen muchos elementos reales.
Por cada elemento real que poseen, despiertan en mi un sentimiento.
Las puedo manejar a mi merced, ellas siempre han sido mías.
En mi gran mundo onírico donde soy tan feliz.
En un mundo que manejado por mi siempre va por buen camino.
Solo tiene lo que yo quiero, nadie me molesta en el.
Si ayer fui el asesino, hoy seré el policía que lo detenga.
Hoy tu seras el asesino, mañana el policía.
Y en mi enorme juego de roles sin fin sigo dando vueltas.

Steve Willmet - "La vida del mentiroso compulsivo"